Independientemente del tamaño de la empresa, la planificación es fundamental para el éxito de ésta. Debido a las constantes fluctuaciones del mercado, es necesario realizar una planificación estratégica a corto y largo plazo, para paliar cualquier posible eventualidad. Por medio de la planificación,  las sociedades analizan el contorno externo e interno de la empresa, se elaboran objetivos correspondientes a dicho análisis, se diseñan estrategias y cursos de acción para alcanzarlos.
Reduce la incertidumbre y minimiza los riesgos
La planificación permite que la incertidumbre y los riesgos disminuyan, al analizar la situación actual, los posibles acontecimientos futuros, proponer objetivos viables y trazar cursos de acción.
Genera compromiso y motivación
La planificación unifica los miembros de la empresa con los objetivos y, por tanto, los motiva en su consecución.
 Ayuda a toda la empresa
Sirve como base paras todas las  funciones administrativas, para organizar recursos, coordinar tareas o actividades,  para controlar y evaluar los resultados obtenidos.
 Es realizable
Antes de ser efectuada, considera los recursos y la verdadera capacidad de la empresa, y propone objetivos o estrategias que estén a la alcance de las posibilidades de la empresa.
Es flexible
Es suficientemente flexible para permitir cambios o correcciones cuando sean necesarios, sobre todo cuando sea necesario adaptarla a los cambios repentinos del mercado.
 Es permanente
La planificación es un proceso continuo, una vez cumplido los objetivos, se debe proponer nuevas metas.  

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