En mi publicación anterior sobre el pensamiento inverso, he hablado:

 y plantee una situación problemática, acompañada de una pregunta clave y una matriz a modo de tarea.

Espero que hayas jugado a aplicar el P+1, intentando dar algunas posibles respuestas, porque aprender haciendo, es la mejor manera de familiarizarse y aplicar el pensamiento inverso.

La situación problemática planteada se refería a una persona que expresaba para sí misma la siguiente afirmación “no tengo a donde ir”, y la pregunta formulada fue:
¿Cómo aplicarías el P+1 a esta problemática afirmación para convertirla en un propósito?

En la siguiente matriz, se proponen varias opciones, acompañándolas de la Actitud y Postura Personal que promueve dicho propósito:

PROPÓSITOACTITUD Y POSTURA PERSONAL QUE PROMUEVES
Tengo muchos lugares donde ir.Crea el propósito de hacer un listado de lugares posibles y escoger un destino.
¿A donde deseo ir?Se da por hecho que hay donde ir, solo que se traslada el problema a una decisión personal, donde opera la voluntad no la imposibilidad.
Que deseo hacer hoy, para saber dónde puedo ir.Se parte de la formulación de un propósito, para luego determinar el mejor lugar para realizarlo.
Deseo quedarme aquí.En este caso, se asume que quedarse en tal lugar es el sitio a donde ir y que la propia voluntad determina ese deseo y no las consideraciones sobre la adversidad del entorno.

Cualquiera sea la opción elegida, evidencia un cambio fundamental en las actitudes personales: Mientras las sentencias problemáticas generan desesperanza e invitan a la inacción, la formulación de propósitos contemplan la adopción de una postura optimista y activa.

Antes de continuar  con los otros elementos y finalizar mis reflexiones sobre el pensamiento inverso , deseo hacer una breve referencia sobre el poder de las creencias y la manera en que inciden en las todas decisiones que tomamos:

3.1 Generar creencias potenciadoras:

Cuando una idea se convierte en creencia cobra valor dinámico y se convierte en el motor de la acción o la pasividad de una persona porque se instala en el lugar de los criterios personales que orientan la toma de decisiones.

Las creencias funcionan así: Si una persona CREE que tomarse un té después de las cinco de la tarde. le genera insomnio, nunca se tomará un té después de las 5 p.m.  Esta creencia es tan poderosa en esa persona, que puede tomarse el té a las 4:55 p.m. y dormirá plácidamente, pero si  le dices a esta persona que su reloj está mal y que en realidad son las 5 y cinco, esa noche tendrá problemas para conciliar el sueño.

Otra persona CREE firmemente que si se toma un café bien caliente antes de dormir cuando le está empezando un resfrío, al día siguiente despertará totalmente sana. De seguro tendrá una noche plácida y el resfrío habrá desaparecido. Además le  funciona en la mayoría de las ocasiones.

Como puedes observar, las creencias son tan poderosas que crean las circunstancias reales necesarias para reafirmar las convicciones que tiene cada persona sobre su propia realidad. Es un principio fundamental formulado por el  sociólogo estadounidense William I. Thomas.

Si las personas definen las situaciones como reales, éstas son reales en sus consecuencias.

Mediante este teorema Willian I.Thomas hizo ver la capacidad del grupo para convertir en reales situaciones que suponen como tales, al adecuar su conducta a esa situación. Así, resulta la llamada profecía autocumplida. En particular, Thomas enunció su teorema en el contexto de sus estudios sobre la desviación y la condena social.

Por lo pronto, te invito a acercarse a tus creencias, a través de este ejercicio de auto observación con la Matriz de Intentos Fallidos:

3.2 El poder de las creencias y su incidencia en la toma de decisiones

Nos relacionamos con el mundo desde nuestro sistema de creencias y a partir de ellas, tomamos decisiones en todos los ámbitos de nuestra vida.

Cuando asocias las situaciones de tu vida con la fortuna, la suerte o los condicionamientos del entorno,   depositas tu responsabilidad en fuerzas externas incontrolables que dominan tu destino en lugar de responsabilizarte de tus éxitos y frustraciones.

Tu manera de actuar respecto al dinero, la salud y el amor, refleja tus creencias más íntimas, de las que no eres necesariamente consciente, pero que inciden en tu manera de pensar y de proceder cotidianamente. Si actúas con temor a sufrir carencias, crees que los recursos son escasos; si tienes dificultad en establecer una buena relación de pareja, crees que no es fácil amar; o si mantienes una farmacia en casa, crees que tu salud está permanentemente amenazada.

Las creencias no son buenas o malas, solo son un sistema necesario para vivir la vida, interactuar en la sociedad, aceptar la cultura y reconocer los limites de tu potencial.

Modificar tus creencias pasa por realizar ejercicios de auto observación y contar con apoyo profesional:

  • Atención  psicológica para identificar y resolver situaciones del pasado que sembraron temores irracionales.
  • Proceso de coaching para aprovechar tu potencial interior y crear el futuro deseado.

Identificar tus creencias con los diferentes aspectos de tu vida, te brindará un poder discrecional sobre tu existencia.  Puedes tomar la decisión de seguir con ellas y fortalecerlas si son creencias potenciadoras o modificarlas si son creencias limitantes. ¡Depende única y exclusivamente de tu voluntad!

4. Ejecución de acciones solidificadoras:

La  solidificación es la capacidad de convertir las ideas en objetos, productos, servicios o resultados, usando las destrezas personales necesarias para realizar las tareas que se requieran para alcanzar el propósito fijado.

La cristalización, que involucra la capacidad innovadora, requiere fortaleza emocional para mantenerse firme, constante y perseverante ante las trabas externas que se encuentre.

Quizá esta sea la diferencia entre una persona exitosa y una persona promedio, ya que las personas exitosas son altamente eficaces en cumplir sus propósitos, buscando salidas ingeniosas a los obstáculos que se les presentan.

Mientras que las personas mediocres renuncian con facilidad a sus ideas porque han incorporado el hábito de condenarlas antes de ponerlas en práctica. Estas son solo algunas de muchas las creencias limitantes:

AtiquifobiaTemor al fracaso o a cometer errores.
Convicción de carenciaConsidera que no cuenta con los recursos para realizar su iniciativa.
Miedo al éxitoConsidera que no podría asumir todos los compromisos que le generaría
Sensación de ineficienciaCree que no está lo suficientemente capacitado para ejecutar su idea.

o cualquier otro pretexto que te quieras inventar…

La cristalización no depende de las condiciones favorables o adversas del entorno, sino de la voluntad de las personas y de su propia fuerza interior para renunciar o alcanzar sus ideales.

Lo único que se requiere es decisión y voluntad para actuar. ¿A que esperas?

Hola, soy Valérie Calveyrac

Creadora  de las webs por2cuenta.com y experimentopanzergeist.es.

Me gusta dar largos paseos con mis perras por los campos  para después relajarme en el sofá con un zumo recién exprimido viendo una película de acción.

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